El cuarto de juguetes

Me negaba al principio, me resistía, no quería jugar con otra cosa que no fuese el tambor de hojalata, el caballo de cartón o la trompeta de plástico. Pero al fin me di cuenta, que en la creatividad no de caber o haber ninguna cortapisa que no deje volar tu imaginación, y le de paso a la creatividad sin límites. Sigo jugando con otro nuevo juguete. Un juguete intangible que no sabes como ocurre, pero te divierte, te ilusiona, y te hace conseguir imágenes que de otra forma, a lo mejor, nunca las hubiese creado.